PISO CON HUERTO

Este apartamento es el hogar de una familia con tres niños pequeños que necesitaban espacio de juegos. Les encanta cocinar y querían su pequeño huerto aun viviendo en el centro de la ciudad.

La vivienda tenía una disposición complicada en torno a un patio central que sólo es un patio de luz, se tuvo así que mantener el pasillo existente. Sin embargo, se pretendió difuminar sus límites y hacer de éste un espacio de juegos a lo largo de la casa.

El pasillo se ensancha en la entrada para alojar un zapatero, se rompe de nuevo para permitir la entrada de luz en un espacio ambiguo, que es a la vez jardín interior, para plantas de cocina y un escritorio y zona de trabajo para los niños.

Casi todas las paredes están hechas de carpintería, de forma que pueden ser usadas como almacenaje desde el pasillo o desde las habitaciones. Usamos diferentes tipos de madera, reservando el DM con una gran presencia para zona de transición entre estancias. La madera y los azulejos hidráulicos se han usado para crear espacios informales y alegres sin olvidar que los niños crecerán.

‍El color ha sido muy importante, el verde se ha usado para las zonas que son el corazón de la vivienda, áreas de encuentro, de uso común y donde la familia pasa más tiempo junta. La cocina se concibe como un único espacio continuo. El color se superpone, invadiendo carpintería y pavimento.

El dormitorio de los niños se ha sobredimensionado para tener una amplia zona de juegos. El diseño de la litera está adaptado a una de las paredes de la habitación para permitir que el resto del espacio lo colonicen los juguetes. Se relaciona con el exterior mediante aperturas y piezas que también son parte del juego. El dormitorio y el huerto tienen una relación que sólo permite ser utilizada por los niños. El huerto coloniza el espacio de dormitorio y permite ser cuidado desde el mismo.

FOTOGRAFÍAS: Juanan Barros

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