CASA ECCO

Granada, 2018

La vivienda busca relacionar a sus únicos dos habitantes, una pareja, utilizando transparencias y sombras entre espacios.

Una pieza translúcida separa el dormitorio del salón, albergando un pequeño vestidor. El acero y el vidrio es protagonista de esta intervención que busca aprovechar al máximo la óptima orientación que posee la vivienda, donde la luz invade el espacio.

Se usa el color de los revestimientos para diferenciar entre espacios de tránsito y estanciales, volcando estos últimos hacia las terrazas de la vivienda.